martes, 9 de noviembre de 2010

FRAGANCIA

Todas las mañanas es un tanto extraño subirse al metro (para otros a la micro), ya que puedes sentir toda clase de aromas por parte de todas las personas que viajan en estos medios de transporte.
Pero no todos viajan aromaticamente, ya que no falta aquel que se levanta con olor a talco... tal como se levantaron, y eso e varias ocasiones suele ser perjudicial para nuestra salud psicológica, puesto que ese olor suele quedar (y no se por que motivo) en nuestra mente recordándonos durante todo el día a aquel hombre o mujer que no fué bendecido por aquel liquido vital por sobre su cuerpo.
Podría hablar por las clasificaciones de los distintos olores corporales pero, sé que esta publicación pasaría a ser muy bizarra, y muchos de quienes leen este blog dejarían de hacerlo.
Tampoco voy a hablar por los olores que surgen de los escolares a mediodía o de los olores al final de la jornada de trabajo.
Muchas veces me dan ganas de recomendar a aquel hombre o mujer, que pruebe la experiencia de hacer contacto entre la piel y el agua. Es que hasta el día de hoy no conozco a nadie que sea alergico al agua.
Como puede ser posible que estas personas no se den cuenta de que si varios nos llevamos la mano a la nariz, no necesariamente sea porque nos vamos limpiando la nariz, o porque estamos resfriados.... SEÑORES... NO AGUANTAMOS SU OLOR CORPORAL...






Thanks.



PD: mañana publicaré el post que se me borró del móvil el día de ayer.

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